7 de febrero de 2012 | Actualizado: 13:06h
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Una deportiva juvenil a imagen y semejanza MOTOWORLD.ES. FOTO: YAMAHA
Yamaha no es ajena al tirón popular de Valentino Rossi entre los más jóvenes conductores, por eso ha realizado una edición muy especial de su modelo YZR-F 125, una moto destinada a los más jóvenes para hacerlos sentir mayores. No sólo se trata de una moto acorde a la reglamentación del carnet A-1, a partir de los 16 años, sino que usando el icono que representa Valentino Rossi entre los aficionados más jóvenes al Mundial de MotoGP, ha realizado una versión que luce una decoración idéntica a la Yamaha YZR M1 de Rossi, luciendo su dorsal, sus adhesivos y los patrocinadores que decoran el carenado de la auténtica moto de carreras, lo que la convierte en una réplica a escala de la moto de Rossi. Las líneas de la YZF-R 125 son descaradamente agresivas, con un perfil muy deportivo y una clara inspiración en la competición, que transmita sensaciones más allá de lo que pueda sentir su propietario. No decepciona lo que oculta su impactante imagen. Ese motor de “cuatro tiempos” proporciona una potencia de 15 CV acorde con las necesidades de esta categoría, pero tiene detalles que verdaderamente son apreciables, como el chasis Deltabox con basculante de aluminio, que ofrece una excelente manejabilidad. La inyección electrónica ayuda a que el pequeño motor se mueva con alegría a la hora de dar gas, y la carrera corta facilita la subida de revoluciones, y todo eso en conjunto contribuye a un mayor disfrute y hace que su uso sea más gratificante, incluso en ciudad.
Además, el sistema de escape cuenta con un catalizador de dos vías que permite cumplir con el nivel de emisiones. La parte ciclo está encomendada a unas suspensiones que cumplen sobradamente con las necesidades, y un conjunto de frenos que también tienen potencial y mordiente, con un gran disco delantero de 292 mm de diámetro. Por si no fuera suficiente el estilo deportivo de la YZF-R 125, que hereda el perfil de sus hermanas mayores R1 y R6, cuenta con diferentes accesorios para hacer aún más “racing” la YZF-R 125. Hay una cúpula sobreelevada –pero a ver quien está dispuesto a renunciar a las calcamonías de “The Doctor”-, además de un colín que tapa para el asiento del pasajero para darle un aspecto completamente deportivo, y un adhesivo que imita la fibra de carbono sobre la tija de la dirección, un detalle que completa el excelente panel de instrumentos de la moto, que cuenta con un velocímetro digital y un cuentarevoluciones analógico, como en las motos de carreras. ¿Qué más se puede pedir?
Ficha técnica
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