7 de febrero de 2012 | Actualizado: 13:06h
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87 CV de potencia, 167 kilos de peso, y ABS opcional JUAN PEDRO DE LA TORRE. FOTOS: DUCATI.
La gama Monster de Ducati puede reúna los modelos de mayor éxito de la marca italiana. La nueva 796 supone un compromiso intermedio entre la “pequeña” 696 y la potente 1100: ofrece 87 CV de potencia, y 167 kilos de peso. Desde su lejano nacimiento, en 1992, la Monster siempre ha sido una moto de indudable atractivo, y ha disfrutado de notable éxito, convirtiéndose en uno de los modelos más vendidos de la marca italiana. Ducati ha querido completar la gama Monster con un nuevo miembro que es une a la 696 y 1100: la 796. Se trata de una moto intermedia, que sigue ofreciendo su personalidad deportiva impulsada por el nuevo motor Desmodue de 803cc, que proporciona 87 CV de potencia. Esta cifra, unida a sus escasos 167 kilos de peso hacen de la Monster 796 una moto divertida y manejable, que ofrece más de lo que da la 696 pero no exige tanto como la 1100. Aunque es notable le mejora que supone recibir el nuevo motor Desmodue, Ducati ha hecho un extraordinario esfuerzo en mejorar la ergonomía de esta moto, para hacerla más agradable. Se ha rebajado la altura del asiento hasta dejarla en 800 mm (10 menos que la 1100), e incluso tiene una opción de asiento aún más bajo pensando en las tallas pequeñas y en el público femenino. Y el manillar se ha elevado 20 mm. El resultado de estos cambios es una postura de conducción muy cómoda y agradable, que no se hace extraña. Ni siquiera rodando deprisa (por encima de 150 km/h) se siente la necesidad de aplanarse y abrazar el depósito para mejorar la aerodinámica del conjunto; la posición parece natural, y no se echa en falta una pantalla, por pequeña que sea, que terminaría arruinando la estética del conjunto. Y es que conservar la estética es algo que resulta vital en la Monster. El nuevo motor Desmodue dispone de cárteres de nuevo diseño, más ligeros que los de la 696, responsables en buena medida de que el motor pese 1,9 kilos menos que el de su hermana pequeña, y colabore en ese contenido peso total de sólo 167 kilos. El cigüeñal se ha desarrollado a partir del de la 848, con un volante de inercia aligerado. Se ha alargado la carrera, que pasa a ser de 66mm (57,2 mm en la 696) y por tanto el diámetro es menor. El embrague es en aceite APTC, con función “antirebote”, de accionamiento suavísimo y tacto agradable.
Todas estas características no son por casualidad. La carrera larga, el embrague de tacto blando, y una primera algo larga hacen que la respuesta del motor sea muy suave. En general, los desarrollos son, aparentemente, largos para favorecer la respuesta suave y plana, y el tacto dócil. Ducati ha buscado un motor que no espante a quienes quieran avanzar en busca de una moto que ofrece más. El salto de la 696 a la 1100 habría sido demasiado brusco, porque la mayor de las Monster tiene mucho más carácter y quizás no sea la moto más adecuada para dar el siguiente paso. Para eso ha nacido la 796. Seguramente un conductor experimentado eche en falta algún CV más, o un embrague que intervenga más, pero para el nivel medio de los usuarios la respuesta del motor y su comportamiento en líneas generales es más que suficiente. Un detalle que quiere destacar Ducati es la fiabilidad del conjunto, alargando los periodos de mantenimiento hasta los 12.000 kilómetros. La parte ciclo es genuinamente Ducati: chasis multitubular, compacto y ligero, con un subchasis trasero en fundición. La horquilla delantera es un Showa invertida 43 mm, sin reglajes –no estaría de más tener una opción regulable- mientras que la suspensión trasera, con un basculante monobrazo, está encomendada a un monoamortiguador Sachs con ajuste de precarga. En cuanto a los frenos, el equipo es extraordinario: delante tiene dos discos de freno semiflotantes de 320mm de diámetro, con bombas y pinzas radiales Brembo de cuatro pistones, y detrás monta un disco de 245mm y dos pistones. Cuenta con ABS disponible en opción, aunque la unidad con la que rodamos carecía de este sistema. La eficacia de los frenos es absoluta: tienen mordiente, pero son dosificables y progresivos. En cuanto a los neumáticos, sobre llantas de 17”, monta Pirelli Diablo Rosso de serie, 120/70 delante y 180/55 detrás. A primera vista un 180 podría parecer excesivo, pero no lastra la moto ni la domina, y ofrece una confianza absoluta.
La Monster 796 también se beneficia de los avances de la electrónica de Ducati, ya que dispone del sistema Ducati Data Analyser (DDA), disponible como accesorio Ducati Performance. La Monster 796 dispone de pre-instalación en forma de conexión para DDA bajo el asiento. El kit DDA comprende un software especial para ordenador y una tarjeta de memoria con conexión USB. Del mismo modo, se puede emplear también la conexión situado bajo el colín del DDA para un mantenedor de batería, accesorio disponible en el catálogo Ducati Performance. Además cuenta con sistema de apagado automático, y memoria de cronometraje, a través del botón de ráfagas. Las cuestiones estéticas no son, ni mucho menos, un tema menor en una moto en la que tiene en su imagen buena parte de su atractivo. Con la 796 llegan nuevos colores, como el “artic white” blanco, o el “diamond black silk” negro, pero la gama de colores de la Monster pasa de tres a trece, con lo que, más que nunca, se consigue hacer un traje a la medida, personalizando totalmente la elección más allá de los tradicionales rojo, amarillo y negro Ducati.
Ficha técnica
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