23 de mayo de 2012 | Actualizado: 08:06h
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Mick Doohan fue gran dominador en los últimos años del Mundial de 500. Su carrera se vio enmarcada por dos accidentes: el de 1992, que retrasó su hegemonía en el campeonato, y el de 1999, que le obligó a abandonar la competición.
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Sus inicios en la competición fueron dentro de los prestigiosos campeonatos de producción que se desarrollaban en Australia, y desde siempre Mick Doohan pilotó motos potentes. En 1987 obtuvo su primer gran resultado internacional al terminar tercero en la carrera australiana del Mundial de F-TT1, pero su nombre saltó a la fama al año siguiente cuando se destapó con una extraordinaria actuación en la visita del Mundial de Superbike a Japón y Australia. En Sugo se cayó en la primera manga, pero ganó la segunda; y en Phillip Island ganó las dos carreras. Era piloto de Yamaha, pero Honda le ofreció a sus 23 años recién cumplidos una Honda NSR 500 oficial para 1989, y Doohan aceptó sin dudarlo.
Sus primeros años en el Mundial no fueron fáciles, no sólo por la dificultad de domar las salvajes motos de 500 de aquella época, con sus escasos 115 kilos de peso y más de 160 CV de potencia. También se las tuvo que ver con su compatriota Wayne Gardner, con quien compartía equipo. Nunca congeniaron, y sus disputas fueron frecuentes. Pero en 1990 Doohan ya había tomado las riendas del equipo, y su progresión coincidió con el declive del ex-campeón Gardner. En 1991 Doohan fue subcampeón de 500, y preparaba su asalto a la corona para la próxima campaña.
Honda confiaba ciegamente en el talento de Doohan, y puso en sus manos el arma definitiva: la NSR 500 de 1992 montaba un nuevo motor que revolucionó el Mundial. Se trataba de un propulsor bautizado como “Big Bang”, que alcanzaba un rendimiento superior a los anteriores y con una docilidad desconocida. Doohan aplastó a la competencia en seco y en mojado, ganando cinco de las siete primeras carreras. No sólo la moto marcaba la diferencia; Doohan disfrutaba de una plenitud inalcanzable. Sin embargo, en los entrenamientos del Gran Premio de Holanda sufrió un grave accidente, fracturándose la pierna izquierda. Corrió peligro de perder el miembro, pero la intervención del doctor Claudio Costa impidió lo peor, y milagrosamente llegó a las dos últimas pruebas del Mundial con opciones de luchar por el título frente a Wayne Rainey, pero al final el norteamericano logró su tercera corona consecutiva por sólo cuatro puntos de ventaja sobre Doohan.
La siguiente temporada fue un calvario para él, con problemas y nuevas lesiones (escafoides, omóplato). No llegó a terminar el año tras lesionarse en Estados Unidos. Pero en 1994 se presentó en mejores condiciones. De las secuelas de sus accidentes le quedó una fea cojera y una terrible cicatriz en la pierna. Pero mantenía las mismas ganas de siempre. Y con ese ansia devorador, como un depredador, Doohan realizó una temporada impecable y se anotó su primer título. Fue la primera de una serie de cinco coronas consecutivas en las que apenas tuvo oposición.
Tras ganar el título en 1994 y 1995 con mucha facilidad, se encontró en 1996 con un inesperado oponente: su joven compañero Alex Crivillé. El piloto español le derrotó dos veces consecutivas ese año y comenzó a ponerle las cosas más difíciles. Doohan volvió a ganar el título, pero Crivillé ya no mostraba ningún respeto por él. En 1997 Doohan sorprendió a todos regresando al viejo motor salvaje del pasado. Se preparó a fondo para estar más fuerte que nunca y responder a la mayor exigencia física del motor “screamer” (aullador), y ganó trece de las quince carreras de la temporada. Las otras fueron para Crivillé, que a mitad de campaña sufrió una seria lesión en una mano y se perdió varias carreras. Sin él en pista, Doohan campó a sus anchas.
En 1998 se introdujo en el Mundial la gasolina sin plomo, y las motos perdieron potencia, con lo que el salvaje motor “screamer” ya no fue la temible bestia del pasado. Max Biaggi, recién ascendido a 500 tras ganar cuatro títulos consecutivos en 250, se unió a Crivillé como opositores a Doohan. Los tres llevaron una lucha muy cerrada hasta el Gran Premio de Cataluña. Una caída colectiva en la primera vuelta dejó fuera a Crivillé, y una sanción a Biaggi le excluyó de la carrera. Doohan ganó, se despegó en la clasificación y nadie pudo impedir que lograra su quinta corona.
Parecía que su dominio no iba a llegar a su fin, pero en el Gran Premio de España de 1999 sufrió una grave caída durante los entrenamientos al salir a rodar en mojado, para impresionar a la competencia. Pisó un arcén y la resbaladiza pintura le catapultó lejos de la moto. Sus días como piloto de Gran Premio se acabaron con esa caída. Después se especuló que podría formar un equipo e incluso dirigir al joven talento italiano Valentino Rossi, pero en realidad se limitó a “traspasar” su equipo técnico a Valentino. Sigue dejándose ver por los circuitos de cuando en cuando, pero ahora es sólo un hombre de negocios.
Datos biográficos
Lugar de nacimiento: Brisbane (Australia).
Fecha: 4 de junio de 1965.
Estado civil: Casado, con dos hijos.
Aficiones: Sus negocios, el mar, el entrenamiento físico.
Palmarés deportivo
Debut en competición: Campeonato australiano 1984.
Debut en G.P.: Japón (Suzuka) 1989.
Primera victoria en G.P.: Hungría (Hungaroring) 1990.
Victorias en G.P.: 54.
Clasificaciones:
1988 12º Mundial SBK (Yamaha).
1989 9º Mundial 500 (Honda).
1990 3º Mundial 500 (Honda).
1991 Subcampeón del Mundo 500 (Honda).
Ganador de las Ocho Horas de Suzuka.
1992 Subcampeón del Mundo 500 (Honda).
1993 4º Mundial 500 (Honda).
1994 Campeón del Mundo 500 (Honda).
1995 Campeón del Mundo 500 (Honda).
1996 Campeón del Mundo 500 (Honda).
1997 Campeón del Mundo 500 (Honda).
1998 Campeón del Mundo 500 (Honda).
1999 17º Mundial 500 (Honda).
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