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11 de marzo de 2010 | Actualizado: 10:01h

31/05/2008

REPORTAJE MOTOWORLD: TT, un romántico contrasentido

John McGuinnes en 2007

Hoy arranca una nueva edición de Tourist Trophy de la Isla de Man, la competición motociclista más antigua del mundo, que el año pasado cumplió cien años de historia. A pesar del trágico balance que arrastra –más de 200 muertos en competición-, el TT no se detiene ni se plantea cambiar.

 

Alec Bennett, ganador en 1928

Ni siquiera el año pasado, en la fecha de su centenario el Tourist Trophy se pudo librar de su trágico estigma. Un accidente al final del Senior TT, en la última jornada de su semana de carreras, se cobró la vida de un piloto y dos espectadores, y provocó varios heridos más. No deja de ser un contrasentido que mientras la tecnología avanza ofreciendo motos más potentes, veloces, competitivas y sofisticadas, esta competición se mantenga fiel a los principios que la alumbraron allá por 1907. Puede resultar una exageración, pero la competición en sí misma ha evolucionado muy poco en comparación con lo que ha evolucionado todo lo demás. La isla de Man y su peligrosísimo trazado de 60 kilómetros, el Mountain Course, parecen anclados en el tiempo, con sus bellas tradiciones y sus viejos y terribles riesgos.
 
Nadie puede negar la poderosa atracción que ejerce esta carrera, que es un mito del motociclismo desde hace décadas, sobre pilotos y aficionados. Ni siquiera el triste balance de más de 200 muertos en sus cien años de historia ha podido acabar con el TT. Y no es por falta de respeto o menosprecio hacia la vida; todo lo contrario. En la isla existe una profunda veneración hacia los pilotos que corren aquí, pero todo el mundo asume los riesgos de esta competición con naturalidad. Y cuando, tarde o temprano, tristemente, llega una tragedia, esta se asume con serenidad, pues entienden que la víctima se ha ido haciendo lo que más le gustaba: montar en moto.
 

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El Tourist Trophy no tiene nada que ver con cualquier competición motociclista. Para empezar, no se compite contra los demás, sino contra uno mismo. Los pilotos salen de uno en uno, separados por sólo diez segundos, y cubren una larguísima distancia en comparación con lo que suele realizarse en un Gran Premio de MotoGP, por ejemplo. En el Senior TT, la carrera más importante de la prueba, se dan seis vueltas al circuito: en total 360 kilómetros. La misma distancia que cubre un piloto de MotoGP en tres Grandes Premios. Luego está la velocidad. En el TT se va muy deprisa. La velocidad media de carrera más alta en el Mundial de MotoGP la pasada temporada se alcanzó en Australia, con Casey Stoner rodando a 174,880 km/h de media, mientras que la vuelta rápida de Valentino Rossi fue de 176,350 km/h de media. En el Senior TT, John McGuinness superó las 130 millas por hora (unos 208 km/h) de media en su segunda vuelta de carrera, con la niebla azotando las partes altas del recorrido.
 
Las carreras en carretera, al estilo clásico, sólo se mantienen en dos reductos: la Isla de Man e Irlanda. En Man se disputan tres competiciones entre mayo y agosto: Tourist Trophy, Southern 100, y Manx Grand Prix. En Irlanda hay dos pruebas de gran tradición, North West 200 y Ulster Grand Prix, además de otra serie de carreras menores. Todas las pruebas cuentan con la particularidad de disputarse en carretera abierta. Nadie nunca ha planteado dejar de disputarlas o construir un circuito, porque este tipo de competiciones forman parte de la tradición. En Irlanda hay pistas como Mondello Park o Kirkistown, pero carecen del mito que envuelve estas pruebas.
 

Joey Dunlop en su último TT

Hay algo adictivo, que engancha, en estas carreras, que ni las más duras experiencias consiguen romper. Recientemente lo hemos podido ver con la muerte de Robert Dunlop. El malogrado piloto irlandés falleció en el North West a los 48 años de edad después de una larga trayectoria en estas carreras, con no pocos sobresaltos, como el sufrido en 1995, cuando tuvo una terrible caída en el TT que le tuvo dos años de hospital en hospital, y el dolor de perder a su hermano mayor, el mítico Joey Dunlop en una carrera menor en Estonia. Robert regresó a la competición, y sus hijos no tardaron en seguir sus pasos. Su hijo Michael logró su primera victoria en el North West dos días después de perder a su padre, y aunque él y su hermano William aseguraron que no correrían el TT, Michael ha recibido una valiosa oportunidad para disponer de material de primer línea. Seguramente su consuelo, y el de su familia, es que cuenta con la aprobación de su padre.
 
¿Por qué en la Isla de Man?
 
En 1904 se creó la Federación Internacional de Clubes Motociclistas (FICM), que se creó con el objetivo de unificar la reglamentación de las competiciones motociclistas, y en 1905 se concedió la organización de la International Cup, una competición iniciada el año anterior en Dourdan (Francia), a la Auto-Cycle Club (ACC), la federación británica. Pero en el Reino Unido el límite de velocidad en las carreteras británicas era de 20 millas por hora (32,18 km/h), y el Parlamento de Westminster rechazó la petición del ACC para cerrar al tráfico las carreteras para organizar competiciones. Sin embargo, en la isla de Man, un pequeño territorio autónomo, el gobierno local decidió apoyar las competiciones, y se ofreció a cerrar un circuito de casi dieciséis millas (25,44 kilómetros) para disputar la carrera.
 

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La prueba se llevó a cabo no son pocos problemas, pero la International Cup de 1906 pasó a disputarse en Patzau (Austria), la actual República Checa. Las competiciones en la isla de Man no tuvieron continuidad ese año por culpa de la mala organización de la carrera de 1905. El ACC decidió hacerse cargo de la iniciativa de volver a llevar la competición a la isla de Man, pero ésta no se haría realidad hasta 1907. Se elaboró un reglamento orientado hacia motos estándar, para modelos turísticos, una carrera en la que las motos británicas tuvieran suficientes posibilidades de éxito frente a los potentes prototipos europeos. Así, tras no pocas discusiones, en 1907, se creó el Tourist Trophy (Trofeo Turístico) de la Isla de Man.
 
Hailwood salvó el TT
 
El Tourist Trophy formó parte del calendario del Campeonato del Mundo desde su creación, en 1949. Durante décadas, el TT fue considerado la prueba motociclista más importante del mundo. La peligrosidad de su circuito no era mayor que el de otras pruebas en los años cincuenta y sesenta, pero cuando comenzaron a proliferar los circuitos permanentes, las pruebas en carretera y circuitos urbanos cayeron en declive. Las significativas muertes de algunos pilotos, como Santiago Herrero en 1970, y Gilberto Parlotti en 1972, dos de los mejores pilotos del momento, provocó una reacción definitiva. A partir de 1973 la mayoría de los habituales del Mundial boicotearon la carrera. Incluso las estrellas locales, como Phil Read, campeón de 500 en 1973 y 1974, y la figura británica en ciernes, y Barry Sheene, renunciaron a correr.
 
La de 1976 fue la última vez que el TT formó parte del calendario de los Grandes Premios. Pero para compensar a la organización, la FIM creó el Mundial de Fórmula TT, para dar rango de Campeonato del Mundo a la carrera. Se trataba de un campeonato a prueba única, con dos categorías: F-1 y F-2, y posteriormente se introdujo la F-3. De esta forma se intentaba mantener el prestigio de la carrera, pero además los organizadores tuvieron que pagar importantes primas para atraer a pilotos de prestigio, entre ellos Phil Read, que, semiretirado, decidió romper su promesa de no volver al TT atraído por una jugosa oferta económica.
 

Mike Hailwood en 1978

Pero el espaldarazo definitivo llegó en 1978. Para sorpresa de todos, Mike Hailwood, que llevaba retirado desde 1968, anunció su regreso al TT. Hailwood participó en tres categorías y ganó la prueba de F-1 con Ducati. Aquella victoria avivó el mito de Hailwood y fue la salvación para el TT. Hailwood regresó en 1979, y allí ganó su 14ª y última victoria al lograr imponerse en el Senior TT con una Suzuki 500, convirtiéndose entonces en el “recordman” de la carrera. Años después, Joey Dunlop terminaría batiendo el récord de Hailwood con sus 26 triunfos, pero el británico aún hoy sigue siendo el segundo piloto más laureado en la isla.
 
 

 

Calendario Tourist Trophy 2008

31 de mayo
Superbike
Sidecars A
2 de junio
 
Superstock
Junior TT A
4 de junio
 
Junior TT B
Sidecars B
6 de junio
 
Senior TT
7 de junio
 
Ultralightweight (125cc)
Lightweight (250cc)

 
 

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