7 de febrero de 2012 | Actualizado: 13:06h
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Para evitar nuevos accidentes como el de 2009 MOTOWORLD.ES. FOTO: MEDIA SBK.
El Autódromo de Monza ha realizado una nueva modificación en la primera variante de su trazado, con el fin de evitar que se repitan accidentes como el producido el año pasado en la primera manga del Mundial de SBK.
Ésta será la enésima reforma que se realice en este punto del circuito de Monza, especialmente conflictivo al tratarse de un angosto tramo al que se llega después de una larguísima recta, y que resulta muy comprometido en la primera vuelta, nada más darse la salida, puesto que el pelotón está muy agrupado y con los pilotos de las últimas filas llegan a mayor velocidad -arrancan muchos metros por detrás, y por tanto tienen más espacio para hacer correr sus motos- que los líderes, provocando situaciones apuradas, como la del año pasado: un contacto entre dos pilotos a mitad de pelotón provocó una serie de colisiones que llevó al suelo a cinco pilotos, siendo Max Neukirchner, que rodaba en cabeza, el más perjudicado al sufrir fractura de fémur tras ser embestido por una de las motos. La situación se vuelve peligrosa por la estrechez de la variante, un tramo sinuoso y lento introducido tras el accidente mortal de Saarinen y Pasolini de 1973. Para evitar los riesgos de la alta velocidad en la Curva Grande y en otros tramos excesivamente rápidos y peligrosos (Roggia y Vialone), se realizaron tres variantes en años sucesivos, siendo la más complejo la primera, una especie de doble “chicane” que fue modificado hace dos temporadas con un nuevo diseño, una “chicane” más larga pero con una entrada muy lenta. Ahora se procede a una nueva reforma, que mantendrá la variante y el objetivo de ésta, reducir la velocidad en la Curva Grande, pero tendrá un segunda parte y una salida más amplias para evitar el efecto embudo que se producía. Las obras estarán listas para la carrera del Mundial de SBK del próximo 9 de mayo.
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