22 de mayo de 2012 | Actualizado: 09:09h
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Confiaba en hacer una buena temporada pero no en ser campeón PEP PUJOL. FOTOS: PEP PUJOL.
Carlos Checa ha logrado por fin su sueño, ser campeón del mundo, una nueva experiencia que le llega a punto de cumplir los 39 años de edad, y que recibe con muchísima emoción, en un fin de semana perfecto para él No ha sido nada fácil para Carlos Checa afrontar esta carrera sabiendo que el título era prácticamente suyo antes de comenzar, por lo que era fundamental saber mantener la concentración en todo momento, y Checa lo hizo a la perfección: “Soy capaz de manejar las situaciones, de llegar al límite muy rápido. En la última vuelta ha sido muy difícil mantener la concentración, tenía muchas emociones en mi mente, sabía lo que iba a pasar, y terminar la carrera fue una explosión”, dijo. Tras muchos años de carrera deportiva, Checa sabe perfectamente cuál es su capacidad: “Estoy en un momento en el que puedo llegar al límite. Ayer estaba en la cama pensando en que necesitábamos cambiar algo, esta mañana al llegar les he dicho a los mecánicos que os parece si modificásemos esto, y al llegar al “box” me han dicho que ya estaba cambiado. Les quiero dar mucho las gracias porque sin ellos sería imposible haber llegado a este momento. Estoy conduciendo la moto como si fuese un guante, muy compenetrado con ella”, dice con satisfacción.
Checa asegura que aunque llegó muy decidido al campeonato en 2008, tuvo dudas a la hora de dar el paso y entrar en el Mundial de SBK: “Sí, tuve dudas. Nada es fácil, pensé bien, es otra oportunidad para mí. Estuve muy bien con Ducati en el 2006 en MotoGP, y esta moto tiene cosas similares a aquella. Porque las primeras Ducati de GP las hicieron el equipo de SBK. Y pensé, bien, hagámoslo. Pensé que haría una buena temporada, pero no en ganar el campeonato. Lo que quería es estar listo por si llegaba el momento, de hecho el momento ha llegado y he estado listo”, comentó con convicción. Repasando la primera carrera, Checa cree que el momento más difícil fue el final: “Las últimas dos vueltas ha sido muy complicado mantener la concentración. Sabía que pasaría al pasar por la meta. Me tenía que ir dando una colleja porque cruzan muchos pensamientos, agradables, pero estos mismos pensamientos me habían traicionado en el pasado. Melandri estaba recortándome y quería mantener una cierta ventaja. Al cruzar la meta me han pasado muchas cosas por la cabeza, de una gran emoción, una satisfacción muy grande. Ahora que ya ha pasado un momento puedo saborearlos y digerirlos mejor. Cuando piensas un poco en el pasado, en lo que ha costado llegar…”, dice, echando una mirada atrás. En la segunda carrera ha sucedido un poco lo que él ya anunció ayer, hablando de lo peligroso que podría resultar perder la concentración, pero ha sabido superar de forma brillante la situación: “En la segunda carrera ha sido muy difícil estar concentrado, en las primeras vueltas he hecho algunos errores y ha sido difícil recuperar el tiempo y las posiciones que he perdido. Pero al final ha sido fantástico poder ganar, un gran momento con todo el equipo, consolidando un fin de semana perfecto”, dijo. Checa reconoce sentirse muy a gusto en SBK, donde asegura haber aprendido mucho: "Hemos intentado mejorar, disfrutar, para mí es estar siempre aprendiendo, como si estuviese en la escuela. Yo llegué a SBK de la mano de Ten Kate, a los que aprecio mucho. Y después con Genesio (N.de R: Genesio Bevilacqua, patrón del Althea Racing) fue una aventura, estar en un equipo privado, pero las sensacions que tenia de mi época en Ducati me ayudaron, y hemos vivido momentos fantásticos, mágicos con el equipo, especialmente esta temporada. Este año hemos mejorado, nos hemos convertido en los mas fuertes, y espero que el año que viene podamos seguir mejorando, para ser aun mejores. De hecho creo que ahora estamos más fuertes que al inicio de la temporada", comentó con total convicción, y sobre 2012 es muy claro su futuro: "Mi espíritu está en seguir aquí, con este equipo y con Ducati. Aun no hemos firmado por distintas razones, creo que lo vamos a hacer más pronto que tarde, de hecho no me veo en ningún otro sitio. Para mí el mejor camino para afrontar las carreras es estar a gusto con la moto y e equipo, y quiero continuar así".
También ha reflexionado sobre el campeonato, un campeonato en el que ganan pilotos maduros. ¿Era cuestión de esperar ese momento de madurez para ver la eclosión del Checa campeón?: "Bueno, he esperado un tiempo largo, pero esto es relativo. Conozco mis puntos débiles y fuertes, y de dónde vengo. En mi carrera ha habido muchos momentos buenos, pero ninguno tan bueno como éste. Y yo creo que me llega en el mejor momento, en el que lo puedo apreciar mejor. De hecho aprecio más estos resultados que 10 años antes, porque me he dado cuenta de lo difícil que es esto". Para Checa la clave de la evolución que le ha permitido ser campeón es la mentalidad: "Creo que he mejorado mucho mentalmente. No es sólo encontrar el modo de ser rápido, sino saber por qué eres rápido, ser hontesto contigo y con el equipo. En momentos como hoy, o como en Imola, he sido capaz de mejorar. En el pasado probablemnte he tenido buenos momentos, pero he cometido algunos errores mentales. También he mejorado en mi forma de conducir, creo que técnicamente soy mejor también. Especialmente en la transición entre frenada y abrir el gas, pero mi mayor evolución ha sido a nivel mental. Este año hemos vivido situaciones muy distintas, y creo que he conseguido tomar desiciones de forma correcta". Implícitamente, Checa sabe que hubo un antes y un después desde su accidente en 1998, y que el trabajo en el plano psicológico ha sido clave para seguir en las carerras, pero ahora lo más valioso es la experiencia acumulada con los años: "He cogido experiencia, trabajé con psicólogos después de mi accidente. Y ahora también sigo trabajando con ellos, pero creo que lo que más me ha ayudado es la experiencia que he ido cogiendo. Cuando afrontas una competición no es fácil, ahora es bonito porque he ganado, pero se pasan momentos delicados", reconoce con total sinceridad. Superadas las tensiones de las carreras, en familia, con el equipo, Checa celebró en su círculo íntimo la victoria, pero lo de hoy en Magny-Cours es sólo el principio. Mañana por la tarde le espera un caluroso recibimiento en su pueblo, Sant Fruitós de Bages, donde se dará un auténtico baño de multitudes con la afición.
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