21 de mayo de 2012 | Actualizado: 10:52h
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El material del Mundial de MotoGP tiene que regresar de Japón JUAN PEDRO DE LA TORRE. FOTO: DORNA.
La noticia del aplazamiento del Gran Premio de Japón por el caos aéreo en Europa, no es el único problema de MotoGP. Ahora el desafío de los encargados de logística es que las motos lleguen a tiempo a Jerez. El aplazamiento del Gran Premio de Japón es un hecho ya incuestionable habida cuenta de la situación generada en toda Europa por culpa de la nube de ceniza expulsada en la erupción del volcán del glaciar Eyjafjall. Las motos fueron enviadas a Japón en un flete directo de Doha a Tokio tras el Gran Premio de Qatar, pero ahora los encargados de la logística del Mundial de MotoGP tienen que hacer frente a un nuevo desafío: llevar todo el material a Jerez. Tampoco se presenta como una tarea sencilla, puesto que a pesar de tener una semana de plazo para hacer llegar el envío, la evolución de la nube de ceniza es en estos momentos imprevisible. Está afectado todo el norte de Europa, y en Gran Bretaña, el primer país que cerró su espacio aéreo en la mañana del pasado jueves, la previsión es que se reabra, si no hay contratiempos, el lunes, pero aún no se tiene la certeza. Es complicado para la logística del campeonato porque el envío de Japón a España, que ya se realizó de igual manera el año pasado, estaba previsto realizarse vía Helsinki, donde los tres Boeing 747 Cargo que desplazan el material tendrían que realizar una escala técnica camino del aeropuerto de Sevilla, su punto de destino. Por tanto, el itinerario previsto está completamente afectado por la nube de ceniza. En estos momentos sólo son accesibles desde Asia los aeropuertos del sur de Italia y España, aunque las cenizas se están desplazando paulatinamente hacia el sur. También está por ver en qué medida esta situación puede afectar a otras competiciones, como el Mundial de SBK, que se disputa el próximo fin de semana en Assen. Los equipos trasladan el material por carretera, pero muchos de los participantes, sus equipos y los medios de comunicación, viajan a Holanda por vía aérea, y el aeropuerto de Schipol en Amsterdam es uno de los directamente afectados. Incluso la prestigiosa Amstel Gold Race de ciclismo, que se disputaba este fin de semana en Holanda, no pudo contar con algunos de los principales ciclistas, como Alejandro Valverde, Carlos Sastre o Bradley Wiggins. En total, desde que la erupción comenzara el martes, se han suspendido más de 63.000 vuelos. Hoy sólo se han realizado en Europa 4.000 de las 24.000 operaciones programadas. El problema es que resulta imposible prever la evolución de la situación. El Eyjafjall entró en erupción por última vez en 1821, y estuvo activo expulsando ceniza y materiales durante más de un año.
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