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20 de abril de 2014 | Actualizado: 07:16h

29/11/2013

Alberto Puig deja el "box" de Dani Pedrosa

Tras 15 años de relación, Raúl Jara adopta el rol de Puig

J.P. DE LA TORRE. FOTO: REPSOL MEDIA.

Alberto Puig ya no será la mano derecha de Dani Pedrosa en las carreras. Ese papel lo ejercerá ahora de Raúl Jara, que ya llevaba tiempo siendo el complemento ideal en la pista de la tarea que Puig desempeñaba en el "box".

La separación, que no ruptura, entre Dani Pedrosa y Alberto Puig pone fin a quince años de intensa relación en los circuitos y fuera de ellos. Cambia el rol que Puig desempeñaba en las carreras, pero el expiloto seguirá ejerciendo como representante de Pedrosa. Ahora, esa labor de apoyo la continuará desarrollando Raúl Jara, que desde hace tiempo ya actuaba como el complemento ideal de este conjunto: Pedrosa a los mandos, Puig en el "box", y Jara a pie de pista. Han sido quince años de intensa relación, desde aquella gélida mañana de febrero de 1999, cuando el pequeño Pedrosa, de sólo 13 años, que entró en la fase final de selección de la Movistar Activa Joven Cup incluso por debajo de la edad mínima exigida, cautivó a Puig, le llamó la atención sobre el resto: "Sinceramente, no sé que vi en él. Puede ser que era pequeño, tenía ganas y conducía bien la moto. Vi que tenía determinación, que no estaba allí para pasar el rato, como un niño que se apunta a un partido de fútbol, sino porque quería hacer eso de verdad", dijo Puig en una ocasión cuando le preguntaron por su primera impresión.

Aquella mañana de invierno, en el Jarama, 400 pilotos fueron convocados a las pruebas de selección de la Movistar Activa Joven Cup. Fueron el resultado de una primera criba sobre las 6.400 solicitudes presentadas. Tendrían tres días para demostrar sus cualidades: una áspera arenga de Puig, y quince minutos para demostrar su valía sobre una Honda NSR125F de calle. A Pedrosa le sujetaban la moto para que pudiera arrancar, y apenas alcanzaba a rozar el suelo con la puntera de la bota. Llevaba el número 80 en su dorsal, y accedió a la última fase de la selección final: 54 pilotos de los que saldrían los 25 elegidos. En su última tanda, a su derecha estaban Joan Olivé y Julián Mazuecos, Pedrosa lucía un mono Garibaldi inspirado en los colores de Repsol. Y fue uno de los 25 privilegiados y, sin duda, el que más y mejor aprovechó semejante oportunidad.

Desde aquel día se inició una relación muy especial entre Pedrosa y Puig. Alberto ha sido su escudo, el hombre que le ha blindado durante sus primeros años de campeonato. Poco a poco su figura fue perdiendo presencia según Pedrosa maduraba y se hacía un hombre, y desde ese momento la voz cantante siempre la ha llevado Pedrosa. Pero Puig siempre estaba ahí para defenderle frente a todo y frente a todos. Y viceversa, porque Pedrosa no le ha fallado nunca.

En una ocasión, cuando la figura de Puig tenía muchísimo peso en el dúo, pregunté a Pedrosa si podía imaginarse sin Puig arropándole: "No sé que puede pasar en el futuro -me dijo-. Ojalá que no. Nunca lo he pensado, pero todo esto empezó gracias a él, y a Movistar, y a Dorna... No encuentro otra manera de hacerlo que no sea con él", dijo Pedrosa. Aquello fue hace ocho años. El tiempo y la vida llevan a cada uno en una dirección. Puig da un paso atrás y le deja a su aire, aunque siempre seguirá estando ahí.

 

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