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Motoworld: las noticias del motociclismo

17 de mayo de 2012 | Actualizado: 13:28h

El diario de JP. Por Juan Pedro de la Torre

08/01/2011

Las leyes de la caballería andante

Por Juan Pedro de la Torre

El Rally Dakar 2011 se halla en su ecuador, en la esperada y deseada jornada de descanso en Arica, junto a la frontera peruana. Y ha llegado hasta ahí con el sólido liderazgo de Marc Coma, que tiene casi nueve minutos de ventaja sobre Cyril Despres. Ese liderato se basa en su generosidad, en el tiempo que dedicó a atender a Olivier Pain, caído en la quinta etapa de carrera, un gesto reconocido por la organización.

La ley no escrita del Dakar dice que hay que ayudar a los que se encuentran en dificultades. Si alguien se queda enganchado en una duna, es su problema; pero si alguien cae, y no se levanta, hay que auxiliarle. Marc Coma se topó con Olivier Pain en el suelo, durante la quinta etapa del rally. Acababan de salir del repostaje, y Pain, que llevaba un ritmo endiablado desde la salida, sufrió una fuerte caída golpeándose la cara y quedando inconsciente. Coma, líder de la carrera, que acumulaba ya retraso debido a una caída sufrida al principio de la etapa, en la que se dañó una muñeca y dejó tocado el radiador de su moto, no se lo pensó dos veces y se paró. Estuvo casi once minutos con Pain, activando la baliza de emergencia, señalizando la zona del accidente, y sobre todo dándole confianza en momentos de aturdimiento e inquietud. Sólo se apartó de su lado cuando llegó Joan Pedreró, su mochilero, que le dio el relevo. Y en recompensa, la organización le descontó el tiempo perdido por asistir a Pain. Y esa decisión le ha consolidado al frente de la carrera.

La caballería andante del Dakar obliga a eso y a mucho más, aunque no siempre la relación entre los pilotos sea muy cordial. Entre Coma y Despres existe una tensión acumulada bastante importante. En la cuarta etapa, el equipo de Coma reclamó contra Despres porque consideraban que no había cumplido con uno de los “way points”, pero sus protestas fueron desoídas por la organización. Dicen los que descansan en el vivac, junto a los pilotos, que Coma se fue a dormir muy decepcionado, desilusionado por chocar, una vez más, con el proteccionismo de la organización francesa hacia sus compatriotas. Es otra de esas leyes no escritas que hay que asumir en el Dakar. Al final, se impuso a Despres una sanción de diez minutos por una irregularidad en el proceso de salida, sin definir muy claramente qué es lo que Despres no hizo de modo correcto.

Coma nos confesaba antes de la carrera que no llegaba con ánimo de revancha, que el pasado, pasado está, y que sólo se centra en el presente. Pero la tensión es máxima porque a día de hoy el Dakar es un asunto que sólo compete a Coma y Despres; los demás están a otro nivel, y en esta primera semana de competición lo hemos podido comprobar. Ha llegado la jornada de descanso, y el que más se aproxima al líder Coma es “Chaleco” López, situado a 22 minutos de él en la clasificación general. Y eso que se señalaba la peligrosidad de la Aprilia bicilíndrica, pero está visto que el alto consumo de la RXV 450 Rally condiciona su competitividad, y los hombres de Aprilia no pueden sacar provecho a la teórica ventaja de tener un motor monocilíndrico, más potente y de mayor rendimiento.

Con el cambio de reglamentación, que limita la cilindrada máxima a 450cc –aunque los privados todavía tienen la última oportunidad de correr con moto de mayor cubicaje-, se esperaba que la lucha por las primeras posiciones fuera más disputada, pero KTM ha barrido del mapa a la competencia. La poderosa escuadra Aprilia no puede con la marca austriaca, y además, López se ha quedado sólo en el grupo de cabeza: Gerard Farrés, su lugarteniente, se ha hundido en la tabla tras sufrir una caída y dañar su moto, así que sale muy por detrás del chileno; Alain Duclos también viaja retrasado desde el inicio de carrera, Alessandro Zanotti no rueda al nivel del grupo delantero, y a Joan Barreda su inexperiencia le apartó de la carrera en la segunda etapa. Yamaha se mantiene ahí, con cierta regularidad pero sin grandes gestas, con Helder Rodrigues y Jordi Viladoms aplicando su experiencia y un pilotaje eficaz. Olivier Pain, que salió con mayor determinación, pagó cara su osadía.

Quien se ha estampado de forma considerable en esta edición del Dakar es BMW. Primero porque David Fretigné, su piloto de referencia, se lesionó y no pudo recuperarse a tiempo; y después, ninguno de sus pilotos ha logrado nada destacable. Ze Helio, el sustituto de Fretigné, también se ha vuelto a casa lesionado, y el único que mantiene cierta regularidad pero sin deslumbrar es Franz Verhoeven.

Queda una semana de carrera y no hay visos de que el panorama pueda cambiar, aunque tenemos por delante lo más difícil, aseguró David Castera, director de carrera. Hay etapas, en las últimas jornadas del rally, que serán decisivas. Tampoco es que deseo que se produzca una hecatombe, pero a ver si llegan las sorpresas y algo de aire fresco a la carrera. Más que nada, para así dejar de oír a los que dicen que este Dakar no es tan duro como el de África.

 

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