17 de mayo de 2012 | Actualizado: 13:28h
|
Por Juan Pedro de la Torre El tema del boicot al Gran Premio de Japón no es un asunto cerrado, desgraciadamente. Todavía hay mucho que decir y muchas opiniones que escuchar. Ahora algunos hablan de Suzuka como posible alternativa a Motegi. Resulta interesante volver a Suzuka, pero también incomprensible. Antes de la catástrofe de Fukushima nadie contemplaba el regreso. “Es demasiado peligroso”, decían. Ahora ese riesgo latente parece haberse esfumado. El miedo el libre, pero como todo en la vida existen diferentes niveles de intensidad. En el “paddock” de MotoGP existe miedo a correr en Motegi por el riesgo de someterse a la radiación procedente de la central nuclear de Fukushima. Sin embargo, el informe de ARPA es concluyente: “el riesgo de radiación es insignificante”, decía como colofón a su análisis. Pero ni siquiera un completo y exhaustivo informe es suficiente. Nunca lo ha sido y nunca lo será, porque en cualquier ser vivo por encima de la racionalidad siempre impera su instinto, y si tu instinto te dice que algo no es seguro, que no te da confianza, te aferras a tus convicciones. Es el mismo tipo de sentimiento que lleva a algunos a no concebir el hecho de subirse en una moto a 300 km/h. La decisión de viajar a Motegi es una cuestión personal de cada uno y hay que respetarla, pero existen ciertos compromisos y obligaciones a los que hay que atenerse si no hay motivos de fuerza mayor, que no existen a tenor del informe de ARPA. No obstante, la desconfianza persiste, y no va a desaparecer de un día para otro. Lo que tampoco contribuye a aclarar las muchas existentes es la ceremonia de confusión a la que estamos asistiendo con declaraciones cruzadas entre defensores y detractores de la cita de Motegi. No se trata de no viajar a Japón, sino de no correr en Motegi, pero en la actualidad no hay más opción que Motegi si queremos que haya un Gran Premio en Japón. Sin embargo, en los últimos días, impulsada por las declaraciones de Valentino Rossi, hay una corriente de opinión que aboga por el circuito de Suzuka como alternativa a Motegi. Uno de los argumentos que Rossi expone es que la situación en Fukushima está todavía fuera de control, y cualquier nuevo incidente, como un nuevo terremoto, supondría exponerse a un riesgo innecesario. Por eso defiende la opción de Suzuka, un circuito situado a más de 400 kilómetros de Fukushima. Pero si se produce una catástrofe similar a la del 11 de marzo, estar en Suzuka no supone encontrarse más a salvo. Fukushima se quedará más lejos, pero Suzuka tendrá más cerca la central nuclear de Hamaoka, también situada en la costa sur de la isla de Honshu, la principal del archipiélago japonés, o de las cinco centrales nucleares situadas frente a la bahía de Wakasa, en el Mar del Japón: Monju, Miticama, Takahama, Oi, y Tsuruga.
Volver a Suzuka sería una excelente noticia porque supondría la recuperación de una de las pistas más interesantes que existen en el mundo. Pero sorprende la enérgica defensa que ahora se hace de Suzuka, cuando siempre se ha sostenido que se trata de un circuito peligroso que necesita reformas para poder albergar de nuevo el Mundial de MotoGP. Entonces, ¿cómo es posible que lo que ayer no valía hoy sea perfectamente útil? Se opta por Suzuka como si fuera el mal menor. Me resulta incomprensible. Hay miedo a correr en Motegi a pesar de la existencia de informes que indican que no hay riesgo para la salud, pero se está dispuesto a lanzarse a una pista que, a pesar de las modificaciones realizadas desde el accidente mortal de Daijiro Kato, se consideraba demasiado peligrosa, aunque claro, no para todos. Peligrosa para MotoGP pero no para los pilotos del Mundial de Resistencia, que han seguido con su tradicional cita de las Ocho Horas de Suzuka, como cada verano, como si para ellos no hubiera riesgo, y como si la vida de un piloto de resistencia valiera menos que la de uno de MotoGP. ¿O es que acaso las motos de Resistencia llegan mucho más despacio que una MotoGP al fatídico punto del accidente de Kato? La peligrosidad siempre es relativa. ¿Es más peligroso Suzuka que Laguna Seca? Creo que no.
Luego hay otra cuestión, que es la viabilidad de hacer el Gran Premio de MotoGP en Suzuka, sólo una semana antes del Gran Premio de Fórmula 1, que se desarrollará en ese escenario. Además, Suzuka carece de la pertinente homologación, aunque eso es lo de menos… Todo el mundo es capaz de hacer un sacrificio o mirar a otro lado, ¿verdad?, como se hizo en 2005 con Laguna Seca y su asfalto que se desintegraba… Un último apunte que atañe directamente a los medios de comunicación. El boicot a Motegi también se convierte en un peligroso precedente para nosotros. Son varios los medios de comunicación que ya han confirmado su ausencia en Motegi. Pero si la retransmisión de una cadena televisiva o la cobertura de algún otro medio de comunicación que habitualmente se desplaza a las carreras para seguirlas en vivo y en directo, resulta igual de efectiva y brillante realizándolo en la distancia, cosa de la que no tengo la menor duda conociendo la profesionalidad de estos periodistas y las facilidades que te dan los nuevos medios de comunicación, quizás se siente un peligroso precedente. Los editores y directores de estos medios descubrirán un modo mucho más económico de cubrir el campeonato, sin los altos costes que supone un desplazamiento, y más a un lugar tan remoto como es Japón. Por mucho que resulte interesante desde el punto de vista económico, supone un preocupante paso atrás, porque por mucha red de contacto que exista, la desaparición del testimonio directo distorsiona y debilita la información. Y lo dice alguien que por las dimensiones de su medio se ve forzado a realizar mucho trabajo en remoto. Sé de lo que hablo. Y en los tiempos que corren la economía cada tiene vez más peso.
Compartir: |