17 de mayo de 2012 | Actualizado: 13:28h
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Los fabricantes apuestan por las grandes trail y los "maxisecooters" MOTOWORLD.ES. FOTOS: BMW/YAMAHA.
Hay dos modelos carismáticos que marcan el camino a seguir por los fabricantes: la BMW R 1200 GS y la Yamaha T-Max 500, dos verdaderos fenómenos de ventas que han provocado el crecimiento y desarrollo de sus segmentos. La industria motociclista contempla con atención dos fenómenos del mercado que, a pesar del paso de los años, siguen contando con el respaldo de los usuarios: la BMW R 1200 GS, y el scooter Yamaha T-Max 500, dos modelos que han marcado el camino a seguir por parte de la industria. La GS lleva ya más de treinta años en el mercado, sometiéndose a una notable evolución desde la aparición en 1980 de la R 80 G/S, adaptándose al paso del tiempo pero sin perder su esencia ni sus inconfundibles señas de identidad, como ese motor boxer bicilíndrico refrigerado por aire, que en 2013 recibirá, finalmente, refrigeración líquida. La gran baza de la GS siempre ha sido su homogeneidad, y su acertado equilibrio, siempre acompañada de una importante dosis de tecnología y un completísimo. Poco a poco, los fabricantes han puesto en el mercado diferentes modelos para frenar su dominio, abriendo una nueva senda de motos que ha ganado terreno. Los usuarios han encontrado en las "maxitrail" un nuevo atractivo, y así se han desarrollado modelos como la Ducati Multistrada 1200 S, la Yamaha Super Tenere Adventure 1200, la Honda Crosstourer, la Triumph Tiger Adventure 1200, la Aprilia Caponord 1200, y la lista crece cada año, buscando dar con la fórmula de la piedra filosofal que, de momento, parece que sólo conoce BMW.
En el terreno de los "maxiscooters" sucede algo similar. La Yamaha T-Max 500, nacida en 2000, representó en su momento una nueva tendencia dentro del segmento de los scooters, porque a pesar de mantener el aspecto de esta moto utilitaria y urbana, sus características hacían que por comporamiento y prestaciones, estuviera más cerca de una moto de perfil deportivo que de lo que en realidad era. A su zaga crecieron diversos modelos con ese espíritu deportivo, que en otro momento resultaría insólito en un scooter, pero cada vez son más los fabricantes que buscar fabricar el "anti T-Max". En 2012 asistiremos a la llegada de serios competidores: los BMW C 600 Sport y C 650 GT, y la espectacular Aprilia SRV 850, que juegan la baza de la potencia frente a la T-Max. Yamaha ha engordado su scooter hasta los 530 cc para llegar a los 45,8 CV de potencia, que consideran más que suficiente para defenderse de los BMW (60 CV) y de las Aprilia, que ofrece nada menos que 76 CV. El fenómeno es especialmente significativo en países como Italia, donde la GS y la T-Max han arrinconado a la variada y numerosa industria italiana. Y en España, también son un éxito. La T-Max ha vuelto a ser la moto hasta 500 cc más vendida del mercado, con 1.637 unidades matriculadas, en 12ª posición de un mercado dominado con mano férrea por los scooters de 125 cc., con diez modelos entre los doce más vendidos de 2011. La 1200 GS es 16ª en el "ranking" de ventas del año pasado, es el primer "no scooter" de la lista, y la primera moto de más de 500 cc en ventas, con 1.174 unidades. Son datos notables, sobre todo viendo la que está cayendo, porque todavía hay usuarios dispuestos a realizar el esfuerzo de comprar motos que no son precisamente económicas. La GS más básica cuesta 14.550 euros, pero raro es el que sale de un concesionario BMW sin añadirle algún extra. Y lo mismo sucede con la T-Max, cuyo modelo básico cuesta 9.799 euros. No es poco dinero, así que cuando se realiza semejante desembolso, por algo será. Mientras tanto, los competidores de la GS y la T-Max intentarán persuadir a los usuarios que hay alternativas. ¿Serán suficientemente convincentes? Compartir: |